Se cifra en 15.000 el número de conductores profesionales necesarios que algunas empresas están valorando buscarlos en Chile o Perú.

 

Desde Astic (Asociación del Transporte Internacional por Carretera) llega una alerta para el sector: España necesita entre 10.000 y 15.000 conductores profesionales para realizar totalmente su actividad, motivo por el cual diversas empresas están estimando la oferta de conductores de Chile o Perú.

Tras la celebración de la Asamblea general de la asociación la pasada semana, su presidente, Marcos Bastante, ha reconocido esta “falta” de mano de obra cualificada al volante de los camiones y ha concretado que el sector “lo está acusando en los últimos meses”.

Asimismo, el presidente ha explicado que las empresas tienen dificultades para encontrar trabajadores que realicen el transporte de mercancías de sus clientes, también se ha lamentado del “exceso de exigencias” burocráticas que existe en algunas comunidades autónomas.

Sobre este tema ha añadido que la existencia de convenios bilaterales con Chile y Perú, básicamente para asuntos de pesca, pueden facilitar la tramitación de los contratos de conductores chilenos y peruanos en España.

Además, el representante de Astic ha lamentado el hecho que de los 3 millones de parados que existen en España “ninguno quiera montarse en un camión”.

En las declaraciones de Marcos Bastante también se ha hecho referencia a otros asuntos que también inquietan al sector y ha indicado el 4 de junio como la fecha en que la Comisión Europea (CE) realizará en Bruselas las votaciones para aprobar el paquete de normas designado a carreteras. El presidente espera que en esa votación se “delimite lo que es” un trabajador desplazado y que los conductores profesionales “queden fuera” de ese supuesto.

No obstante, en relación a las normas del paquete de movilidad relativas a los descansos en cabina de los conductores, Astic no tiene tantas esperanzas.

Los representantes de la patronal también muestran su preocupación por la propuesta de la CE de modificar el reglamento que se refiere a la liberalización de los servicios regulares de transporte interurbanos. Se ha admitido además el temor por la economía colaborativa para el sector del transporte, añadiendo también que este asunto “precariza” la actividad y “puede provocar” que el conductor “vuelva a ir con la lata de sardinas en el camión o que se transporten mercancías en los maleteros de los coches”.

El representante de Astic también ha acusado la existencia de una “discriminación fiscal” en el sector relativa a los costes relacionados con el precio del combustible, junto a los impuestos asociados (EHV e IVA); y ha propuesto que el aumento fiscal no vaya únicamente a este sector, solicitando también a la Administración un “estudio serio” de lo que las empresas de transporte están abonando en ese capítulo.

La Asociación del Transporte Internacional por Carretera valora que este año las empresas de transporte abonarán 20.000 millones de euros más en facturas por combustible que el año pasado, por detrás únicamente del sector eléctrico “que ya lo carga al consumidor en las facturas”. El sector del transporte “soporta los combustibles más caros de Europa” y paga “con creces” la totalidad de los costes que genera.

En lo relativo a las expectativas del sector, el presidente ha señalado que durante el último mes y medio el indicador adelantado del transporte internacional por carretera ha manifestado una bajada. La justificación a este descenso ha sido el impacto negativo de las “guerras comerciales” y arancelarias que actúan sobre Europa.

 

Fuente: finanzas.com