Las empresas españolas de paquetería se acercan a una de las épocas de mayor trabajo con los deberes hechos.

Se acerca una de las épocas del año en las que el consumo de las familias se condensa y en el que la gestión logística tiene una de sus principales pruebas de fuego.

En años anteriores, los importantes crecimientos que se han registrado en el comercio electrónico y la tímida salida de la crisis que estamos viviendo pusieron en jaque a muchas empresas de venta on-line y supusieron destacadosquebraderos de cabeza a los gestores de otras tantas empresas de paquetería.

Sin embargo, parece que la lección está aprendida y que el sector logístico se ha puesto las pilas para atender el incremento de demanda estacional que se produce con la llegada del Black Friday, el Cyber Monday y las navidades.

Inversiones para dar servicio en un marco de crecimiento de la demanda

Por un lado, las empresas del sector prevén un incremento de las ventas de comercio electrónico importante, con cifras superiores a las del año pasado, pero, al tiempo, están pendientes de los efectos que puedan tener las tensiones políticas que se viven en Cataluña sobre el consumo durante los meses de noviembre y diciembre tanto en esta comunidad autónoma, como en el resto del país.

Por otro lado, se han acometido importantes inversiones en medios, tecnologías y plantillas para que no vuelva a repetirse la situación de colapso que se vivió en 2016.

Así las cosas, Seur, por ejemplo, ha anunciado que, ante su previsión de incremento de volúmenes de entre el 20 y el 25%, va a incorporar a 2.300 personas en su plantilla de cara a la campaña de Navidad y las rebajas de enero.

De igual modo, Correos Express ha potenciado su red con nuevos contratos para dar servicio a grandes clientes en diversos puntos de España, tal y como ha venido informando Cadena de Suministro, para dar servicio al más que previsible incremento de los volúmenes de envíos y entregas durante los próximos dos meses.

Son dos ejemplos de lo que está siendo una tónica común: invertir y dar servicio en un marco expansivo, con volúmenes al alza y precios que crecen levemente.

No solo de Amazon vive el comercio electrónico

Sin embargo, para el final de 2017 se prevé que el incremento de los envíos de comercio electrónico no solo va a tener a Amazon como actor principal, sino que, junto con la norteamericana, también otras empresas como El Corte Inglés, Inditex o Cortefiel, entre otras, vislumbran fuertes ventas de su canal on-line para los próximos meses.

Las empresas de paquetería son conscientes de que nuevos jugadores se incorporan al canal del comercio electrónico con brío y se incrementan los volúmenes. En esta coyuntura, sin embargo, las paqueteras no pierden de vista la rentabilidad y apuestan por incrementos de los precios, apoyadas en los servicios tecnológicos que en muchos casos ofrecen como valor añadido a la propia gestión logística de los envíos.

Las devoluciones en el ojo del huracán

De cara al final de 2017, la gestión de devoluciones y de las entregas fallidas puede convertirse en uno de los principales retos para el sector.

Una gestión adecuada de las devoluciones, así como del momento adecuado de la entrega es un elemento clave para fidelizar a los clientes de comercio electrónico. Al tiempo, este servicio es un elemento clave que marca si un servicio es rentable o no para las empresas de paquetería.

Así pues, las paqueteras se han centrado en desarrollar aplicaciones que permitan a los clientes tener una visibilidad completa de los envíos y de este modo facilitar tanto la entrega como una posible devolución gracias a una comunicación fluida y directa.

Al tiempo, muchas se han lanzado a desarrollar redes propias o compartidas de puntos de entrega, con el fin de realizar los envíos de una manera más racional, rentable y eficiente, mientras ofrecen a los clientes establecimientos cerca de sus domicilios, con amplios horarios de apertura y facilidad para recoger las entregas.

Paralelamente, algunas empresas de retail y gran distribución están fortaleciendo sus entregas de comercio electrónico en tienda a través de consignas o mostradores específicos para dar facilidad a los clientes tanto en lo que respecta a horarios de apertura como en lo que tiene que ver con facilitar las devoluciones.

En un escenario en el que la entrega domiciliaria tiene a convertirse en un servicio ineficiente, caro y poco rentable para las empresas de paquetería, todos estos movimientos parecen indicar que el futuro de las entregas de comercio electrónico pasan por la omnicanalidad y las redes de puntos de entrega.

 

Fuente: http://www.cadenadesuministro.es